Select Page

Una empresa que se encuentra en etapas de implementación sistémica, e incluso al tomar la decisión de contratar un software o sistema de administración, más allá de firmar una orden con compra, está asumiendo una responsabilidad que tiene que ver con el perfeccionamiento de los procesos de la compañía.

En muchas ocasiones, los mismos encargados o gerentes trasmiten ideológicamente el límite de la perfección o la perfección como límite absoluto, pero es un error dada la naturaleza de cambio puesto que un proceso de implementación o implantación se debe resolver con objetivos reales, acordes a la realidad de la empresa y del entorno, de las capacidades del capital humano y del software elegido.

Pareto fue un escritor, filósofo, economista e ingeniero del Siglo XVIII quien postuló un curioso principio del 80/20, o también llamado Ley o Principio de Pareto. Este describe un fenómeno estadístico en donde el 20% que contribuye para un efecto común, también contribuye en un 80% al total del efecto.

Este principio es utilizado en muchos escenarios, por sobretodo en el área de la informática, control de calidad y en el área de la seguridad de la información. Siguiendo este principio, las empresas y las personas pueden ahorrar esfuerzos y abocar los esfuerzos a lo esencial.

Estos son algunos ejemplos que son aplicados al momento de implementar un sistema con este principio:

-El 80% de los procesos se soluciona con la intervención del 20% del personal.

-El 80% son procesos estándar y el 20% son procesos puntuales.

-El 80% de mis procesos, los soluciono al implementar un 20% de mi software.

-En una capacitación, el funcionario retendrá en primer plano solo el 20% y para 80% solo necesitará ayuda de un material de apoyo.

Es por esto que llegar a la perfección no es un horizonte al momento de implantar, sino que es poder solucionar o abordar con eficiencia el 80% de los casos y tener los recursos suficientes para poder abordar los asuntos de 20%. En simples palabras, la perfección es un camino filosófico que debe ser continuo, medible, dinámico y finito.

¿Cómo en Onis convivimos con este principio? Nosotros sabemos y asumimos que la digitalización de las empresas es parte de una mejora continua globalizada y obligatoria. El mundo día a día avanza a pasos agigantados y esto va generando exigencias distintas de dinamismo, modernización, fiscalización e implementación de buenas prácticas.

Para nosotros, la mejor forma de enfrentar esta convivencia con nuestros clientes es con algo llamado sinergia, en donde ponemos a disposición una plataforma capaz de resolver de manera estandarizada, eficiente y estable la mayor parte de los procesos fundamentales de las compañías, buscando que estas nos consideren y nos pongan a prueba como parte de su cadena de valor.

Por nuestra parte, gracias a nuestro apoyo técnico, versatilidad y dinamismo con el que contamos, somos capaces de entregar la solución en tiempo exacto para resolver las dificultades o los nuevos horizontes que nuestros clientes fijen.

De frente al Principio de Pareto, nuestros clientes enfrentan la digitalización con un 20% del esfuerzo para solucionar el 80% de los objetivos fundamentales de la compañía, y dedicando un 80% en buscar diferenciación estratégica con su competencia para aumentar sus ventas o su posición en el mercado.

En Onis, por nuestra parte, dedicamos el 80% de nuestro tiempo en buscar nuevas herramientas, aplicar nuevos casos de uso, aplicar buenas prácticas en términos contables, tributarios y de control. Para que nuestros clientes puedan iniciar un plan de mejora continua y se desarrollen.

Lo importante no es buscar límites sino buscar quien no te limite.

Relacionados

Artículos

Obligatoriedad emisión Boletas Electrónicas

Obligatoriedad emisión Boletas Electrónicas

Con motivo de la ley 21.210 de Modernización Tributaria y la posterior ley recientemente promulgada Nº 21.256 acerca de Medidas Tributarias para Reactivar la Economía, se posterga la fecha de puesta en marcha de la emisión obligatoria de la boleta electrónica, cuya...